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22 oktober LAS COLASUna vez más con ustedes, la redacción de Tiempo que Perder se vuelca para contestar esas dudillas que no os permiten continuar con una vida tranquila, sosegada y con olor a pino. O al menos resolveros aquellas que os impiden mantener una media de ducha que pueda considerarse humana. Hoy hablaremos de la vida en una cola. Para empezar decir que la realidad tal como la conocemos varía cuando te encuentras dentro de una fila de gente apretujada, en busca de cosas tan dispares como una vulgar fotocopia, pasando por comprar el periódico, hasta llegar a hacer una cola de 1 hora y media para pasarte chillando 1 minuto (véase montañas rusas). Cuantas veces habéis visto una larguísima cola que lleva a un tipo que está repartiendo pegatinas y chapitas de promoción? La gente sentimos una atracción irresistible a hacer cola, pero si además nos regalan algo, será complicado separarnos de la conga más cercana y pasaremos por encima del abuelito encantador, la niña azucarada y la ardillita de grandes ojos, con tal de conseguir nuestras ansiadas pegatinas. Ya pueden poner “Soy imbecil porque hice cola para esta mierda. Merezco la muerte por patadas en la entrepierna. Por favor, demuestre su odio y cláveme una chincheta en la espalda. Gracias” que solo con intuir la palabra “gratuito” no podremos evitar meternos en la cola. En una cola solo existen dos tipos de persona. Tú y el resto de gilipollas que no te permiten avanzar. ¿Qué coño hacen todos buscando un peluche gratuito de una cebra en celo? ¿No ven que es una mierda? Y es que hay que ser imbecil para que hagan cola por ella… Pero ocurre algo extraño cuando estás dentro de la cola. Existe una reacción que la ciencia no ha podido explicar todavía. Cuando estás en la cola, empieza a avanzar y uno se queda parado mientras que ves como la distancia entre su culo y el culo del de adelante se multiplica, le cogerías y le ahorcarías con sus higadillos con la primera farola que encontrases. Sin embargo, no te sientes mal por tener estos pensamientos. Es más, sabes que todos los demás que comparten la cola contigo, lanzarían vítores y darían palmas si desmembrases al desgraciado que no tiene en cuenta esos preciosos segundos que está haciendo esperar al resto. Fantaseando con esto, normalmente te saca de tu ensueño una ancianita que te golpea cariñosamente en el muslo con su paraguas-bastón-maza, te suelta: “A ver si nos movemos que la cola avanza” mientras que parece que juega con su único diente que pasea como una vaca rumiando, mientras que todos los que están detrás de ti te lanzan una de esas miradas que no te gustaría ver en un callejón oscuro. Te giras y ves que la fila se ha corrido unos metros. Y entonces te asalta la ira. ¿Cómo se atreve esa vieja repugnante a decirte a ti nada? ¿Qué pasa, es que ella nunca se ha despistado un segundo? ¿No ha visto que hay 600 personas por delante y que te tendrás que volver a frenar?? Y es que (piensas) la gente es gilipollas. Momento en el que ves a otro que no avanza y volverías a lanzarte a hacerle pumba grande en la cabeza con un remo.
Otro estudio para mentes inquietas de
Aquel que Pierde el Tiempo 28 augustus EXCUSAS: ESE MUNDOPorqué será que siempre que tenemos que dar una excusa ante nuestros padres, solo nos sale una retahíla de chorradas que no se creería ni un babuino borracho? Creo que todos estamos hartos de encontrarnos en una de esas situaciones en las que “es mejor mentir por su bien (y por el nuestro)” y lo único que se nos ocurre decir es algo así como: - “El perro se lo comió”, “La abuela se lo comió” ó “Esa fulana vietnamita venía con el coche” - Para poner excusas lo mejor que se puede hacer es que sean completamente indemostrables pero plausibles. No es lo mismo decir: - “Llegué tarde porque el coche no tiraba al principio” - que decir - “Llegué tarde porque cuando quise arrancar el coche explotó” - , sobretodo si pueden ver el coche aparcado en la puerta Siempre tienes que intentar escurrir el bulto y echarle la culpa a algún conocido que tenga difícil el defenderse - “Unos mafiosos colombianos me confundieron con la abuela, y empezamos una persecución. Solo les puede despistar una vez que lancé el cargamento de drogas de la yaya” - Bien por utilizar a la abuela, pero puede que te hayas pasado un poquito con la fantasía. Mejorando ese aspecto quedaría algo así: - “La abuela volvió a irse a gastar la jubilación al bingo con el coche, y lo dejó sin gasofa” - Si pones esta excusa, recuerda de irle a dar las pastillas a la abuela antes de que tus padres le vayan a preguntar. Por otro lado, siempre está bien utilizar largas explicaciones llenas de dramatismo como excusas que ir directo al grano. Muchas veces la peor excusa queda inmediatamente aceptada gracias al dramatismo que le pongas. No es lo mismo decir: “Cuando volvía a casa, apareció un perrito en la autopista y tuve que dar un volantazo para que no sufriera daño. El pobre cachorrito estaba temblando y tarde un rato en ponerle en calor antes de llevarlo a la perrera municipal” que decir “Atropellé a un chucho, y se ha quedado pegado a la rueda. Hay cerveza?” Y existe todo un mundo de excusas relacionadas con el sexo. Ante preguntas como - “Qué es ese moratón en tu cuello?” - intenta no ponerte nervioso y no sueltes algo así como - “Me mordí afeitándome” - . Intenta desviar el tema, cambiar de conversación, si tienes que ser cruel sélo, todo con tal de no tener que dar explicaciones. Procura decir algo como: “El morado? Te refieres al que tiene mamá en el muslo y que me dijo que no te hablase de él?” - ó - “Morado? Qué morado? Qué intentas decirme con eso? Porqué siempre me estás presionando??? Te odio, te odio!!!!” - Lo que podría parecer una chorrada, puede llegar a funcionar muy bien si hablas con tu madre siendo chico o con tu padre siendo chica. En cuestión de destrozos en la casa, desaparición de objetos valiosos y demás problemillas dentro del hogar, existen múltiples excusas comodín que como mínimo te darán el tiempo necesario para huir a un lugar seguro: - “Fue el enano” , “Vi al enano trasteando con ello” , “El enano tiene simpatía por los objetos brillantes” ó “Creo que el enano se intentaba tragar la lámpara de la que habláis” Tengo que hacer insistencia en el punto de que si no tiene hermanos pequeños o tú eres el hermano pequeño, estás excusas te pueden mandar directamente a un psiquiátrico de 20 euros al mes. Y cómo último ejemplo de excusa para todos aquellos necesitados de un plan de escape rápido y eficaz, ahí va la excusa comodín, pero que únicamente te valdrá para una única ocasión – “Yo solo sé que el amor padre-hijo es más importante que todo eso” - y darle un abrazo mientras que lloras desconsolado. Una de dos, o se quedan a cuadros y creen que lo que necesitas es tiempo para ti mismo, o bien deciden mandarte a un reformatorio hasta que se te pase la tontería esa de los abrazos.
Aquel que Pierde el Tiempo, alias hermanopequeño 31 juli ODIADME PERO ESCUCHADME!!!Esto es algo que quería poner desde hace algún tiempo. A raiz de un comentario dejado en el blog de País de Nunca Jamás (vale la pena leerlo, meteos en él a través del enlace de blogs en el lateral de la izquierda) he recordado una de las cosas que más me asquea del mundo literario-cinéfilo de hoy en día. No es otra cosa que (y aquí toca cuando me empezáis a odiar) LAS PELÍCULAS DEL SEÑOR DE LOS ANILLOS SON INFINITAMENTE MEJORES QUE LOS LIBROS!!!!!!!
Y como soy así de majo os lo voy a explicar y todo, marsupiales. Tengo que reconocer que el señor JRR Tolkien escribía que daba gusto. Sin ir más lejos El Hobbit, antecesor a los 6 libros del SDLA (después recopilados en los 3 que todo el mundo conoce), es una narración sin grandes pretensiones llena de buen humor, un mundo muy bien definido y una historia agradable de leer (aplausos, aplausos, vítores y lanzamientos de sostenes) Pero es que los libros del SDLA son puro aburrimiento. Para empezar, los 4 primeros libros (recopilados en La Comunidad del Anillo y Las Dos Torres) se pueden resumir en tres lineas. Hobbits con pies peludos que viajan del punto A al punto B, solo deteniéndose para comer lembas de los cojones y para encontrarse con nuevos personajes a cada cual más extraño y fumao.
Para recrear esto, solo tengo que dar constancia de la aparición del "entrañable" drogadicto Bombadul (creo que ese era su nombre) que aparece en un capítulo para no volver a ser mencionado. No puede existir nadie en este planeta que no me reconozca que era un personajillo que no tenía más función en la obra que lanzar un mensaje bien alto diciendo "Legalización!!!", lo cual está muy bien, pero mejor hubiera estado escrito en una breve frase en el prólogo del libro. A Dios gracias que Peter Jackson lo eliminó completamente de las películas
Mi mayor problema con ESDLA versión libros, es que no ocurre nada en toda la obra (con las salvables excepciones del último libro) Los putos Hobbits solo saben comer como cerdos, huir y cantar como posesos. Y eso? A qué viene que se pasen más de mil páginas aprovechando cualquier hueco para soltar una cancioncita? Acaso existe alguien que deseé leerlas? (que si que habrá, de todo tiene que haber en la viña del señor)
Pero no contento con aburrirnos constantemente con sus rimas, encima el bueno de Tolkien dedica el 90% de los libros a hacer descripciones hasta llegar al ridículo de cada una de las hojas de los bosques. Señor Tolkien, que le tuvo que hacer el mundo para tener que martillearnos el cerebro con tanto detallito? Cuántas muertes inútiles se podrían haber evitado si tantos chavales de poco seso del mundo no se hubieran lanzado a la calle con una recortada tras leer sus caprichosas descripciones? Y es que si los esquimales tienen más de 50 nombres para diferenciar el color blanco, Tolkien debía de poseer 300 para hablar del verde de los árboles.
Y no solo eso, si no que nuestro amigo Tolkien tuvo una genial idea. Si solo tengo historia para 1 libro lo mejor que puedo hacer es dividirlo en 6 partes para que el relleno que meta no se note tanto. Y como sigo yendo escaso para meter más paja lo que haré es no escribir un final cuando toda la aventura se acabe. Así que lo que haré será terminar la historia y después contar el regreso de los Hobbits a su ciudad, para que haya otro final. Pero ocurre que todavía no me da para rellenar otro libro. Qué podría hacer? Pues muy facil, no terminaré ahí. Escribiré otro final después del segundo final (es en este instante cuando te das cuenta de que Tolkien era un poquiiiito sacacuartos)
Una vez estudiados todos los sinónimos de las enciclopedias británicas para la palabra "verde", el entrañable ancianito tuvo que dar su obra por terminada, para su desesperación y la de miles de niños regordetes, con granos, poca vida social y grandes gafas de culo de vaso.
Por todo esto digo que las películas del SDLA son mejores que los libros. Cuentan lo mismo, pero mantienen un ritmo narrativo, crean personajes llenos de idiosincrasias, y nos llenan de emociones (particularmente yo, tengo que decir que siempre que veo la escena en la que Gandalf aparece por primera vez y suelta unos petardos a los niños cuando ya parece que no va a hacer nada, se me humedecen los ojos......que gonito)
Aquel que Pierde el Tiempo
24 juli HAY QUE LEER DE TODOAh, claro que me acuerdo de mis tiempos de escritor novato, cuando estaba aprendiendo el oficio. No hacía más que leer y escribir en aquellos días, y lo demás era espera y subsistencia. ¿Que qué leía? A los grandes de ahora, por supuesto... Joyce, y ese mar de palabras y magias que es Finnegans Wake...Kafka, claro, y Proust...John Dos Passos, Faulkner, Hemingway, Martín Santos, Delibes, Torrente Ballester...Y también a los grandes de antaño, de Homero en adelante. ¿Para qué continuar con la lista? Leía lo que me habían dicho que tenía que leer, los maestros que me habrían de enseñar el arte de la narración.
Pero un día fui a ver, en un arrebato de arrojo, al premio planeta Fernández Santamaría. Escuchó con cierta amable condescendencia mis lamentos de aspirante, y me obsequió con unos cuantos consejos. Entre ellos este, el más importante: - Chaval, hay que leer de todo. Nada de limitarse a los buenos, ya sabes, Joyce, Kafka, Proust, Don Passos, Faulkner, Hemingway, Martín Santos, Delibes, Torrente Ballester, en fin, de Homero en adelante...Son los más grandes y hay que conocerlos, pero también tienes que aprender de los malos, de los que escriben porquería. Así que me embarqué en una empresa intensiva de recuperación del tiempo perdido. Me arrojé sobre Corín Tellado, Victoria Holt, Tom Clancy, Anne Rice, Marcial Lafuente Estefanía, V.C. Andrews.... en fín devoré los libros más abyectos del mundo para valorar con juicio más informado la calidad de los grandes y poder aplicarla a mi trabajo. El esfuerzo tuvo su fruto, y así que hoy tengo en las manos mi primera novela publicada, una obra narrativa de alta calidad titulada "Tu novio te la está pegando con un vampiro pistolero"
14 juli TRATADO SOBRE EL COLOR ROSA06 juli FILOSOFEO SOBRE LA LIBERTADRAYADURA DE CABEZA (por Rubén Martínez, alias Aquel que Pierde el Tiempo)
Esto es largo, y como ha salido del pensamiento de una sola persona, puede ser complicado de entender, pero intentaré ser lo más claro y conciso posible. Mi pensamiento gira entorno a la libertad del hombre, pero no surge de esa premisa. Mi pensamiento nace de la siguiente pregunta: ¿qué es lo que hace que el hombre (siempre que diga hombre me refiero a ambos sexos. Aclaración estúpida Xp) actué como actúa? No me refiero solo en las grandes decisiones que hacen cambiar totalmente la vida de la persona que las efectúa, si no a todas las decisiones. Tanto las más pequeñas y rutinarias, como las más grandes y decisivas. Pensándolo mucho tiempo y hablándolo con muchas personas, no encontré nada más que determinase las decisiones humanas aparte de dos únicas cosas: la genética y el ambiente. Me perdonarás que te explique ahora lo que yo entiendo por ambiente (por genética creo que no hay confusión posible), ya que si no lo hiciese podríamos perdernos desde un principio. Mi planteamiento de lo que es el ambiente es TODO aquello que nos rodea. Todo aquello que es exterior a nosotros pero que (consciente o inconscientemente) estamos captando continuamente y sin descanso. Dentro del ambiente de una persona, entran tanto la educación que le han dado sus padres, como el zumbido de aquella mosca sucedido hace 12 años. Sin embargo, aunque el ambiente abarca cosas tan dispares, no todas las cosas del ambiente nos afectan de igual manera. Siguiendo con los ejemplos anteriores, la educación dada por los padres afecta muchísimo más que el vuelo de una mosca, a que la persona tome una decisión u otra ante un dilema. El problema de mi teoría es que es indemostrable fuera de entornos muy controlados, ya que el ambiente abarca una infinidad de cosas tal, que la experimentación se vuelve imposible en casi todas las situaciones que abarquen más allá de unos pocos factores del ambiente. ¿Todo bien hasta aquí? Lo único que he dicho por el momento, es que el hombre toma las decisiones según su genética y su ambiente particulares. Y aquí empieza lo gracioso. Si el hombre escoge entre una decisión y otra en cada momento de su vida, determinado por estos dos aspectos, se encuentra con un hombre que cree ser libre pero que NO PUEDE serlo. Me explico. Si pusiéramos a una persona ante la necesidad de tomar una decisión, evaluaría sus posibilidades y “escogería” una de ellas. Y aquí va lo bueno, si pudiéramos poner a esa misma persona ante esa misma necesidad de tomar una decisión, y que tuviera EXACTAMENTE la misma genética y el mismo ambiente (para lo cual no debería tener constancia de una primera experimentación) que hubiera tenido en la primera ocasión, ¿qué ocurriría? Que sin duda, volvería a tomar la misma decisión. Pondré un ejemplo: en casos de perdida de memoria inmediata (aquella que dura solo unos breves instantes) y a corto plazo, se les presento un estímulo, y observaron su respuestas. Tras un lapso de tiempo (bastante corto) suficiente para que cada sujeto olvidase la primera experimentación, se les volvió a enfrentar ante el mismo estímulo de la primera experimentación. ¿Qué ocurrió? Buena pregunta. Los sujetos volvieron a actuar exactamente igual a la segunda exposición del estímulo que a la primera exposición. El tiempo que pasó hasta que olvidaron la primera experimentación, era lo suficientemente corto para que no generase cambios a nivel genético importantes en ellos, pero lo suficientemente largos para que (al olvidar la primera exposición) el ambiente de cada uno de ellos fuese idéntico al de la primera exposición del estímulo. Lo que intento explicar es que una persona, “elegirá” una opción de todas las posibles dependiendo de su genética y su ambiente. Pero que, dentro de su genética y su ambiente particular, no tenía realmente otra opción que no fuese escoger esa elección. Y si esto es así, llegamos a la conclusión de que no tenía más opción que la que escogió, y por tanto, NO tenía libertad para elegir su propia respuesta.
Bien, esto es un poco duro de oír al principio, pero cuando lo hayas pensado un poco, te darás cuenta de que no es tan horrible como podría parecer. Dile a alguien que no tiene libertad y tendrás a alguien enfadado o deprimido. Esto no es ni para una cosa ni para otra. Las personas nos distanciamos de los animales por varios motivos, entre los cuales se haya el de encontrar una superioridad ante estos. Además de todas las diferencias provenientes de nuestra mayor inteligencia (el habla, la curiosidad, la cultura, el arte…) ponemos otra barrera más, a la que llamamos libertad, utilizando este concepto como algo que nos hace más que “animales con gran inteligencia” , nos hace personas. Pero realmente no existe más diferencia entre nosotros y los animales, que el que tenemos un mayor intelecto y una genética distinta (el ambiente nace de ese intelecto y genética distinta) Pero divago…. Siguiendo con el problema y hablándolo con la gente, se planteó una pregunta. Una pregunta que desde lo veo todo ahora se vuelve VITAL para comprender el porque no es triste ni penoso nuestra falta de libertad. Si llegamos al punto de que yo soy lo que soy por que antes otros fueron como fueron y mi ambiente es como es porque en el pasado fue como fue, podemos remontarnos a un comienzo unitario a TODO Y A TODOS. Entonces la pregunta se formula sola, ¿cuál fue ese comienzo unitario? ¿cuál fue el primer cambio que ha formado todo tal y como existe hoy? Lo cual lleva a varias conclusiones: 1) Si todos tenemos un comienzo unitario, todos tenemos algo que nos une, algo que nos vuelve compañeros de un mismo viaje aun sin saberlo. Todos estamos aquí y somos, de alguna manera, “hermanos” (pero no intento poner ninguna connotación religiosa al término) 2) Si eres creyente (no importa de que culto), si crees en una conciencia superior, puedes achacar ese primer cambio a su divina participación. Lo que quiero decir, es que si una conciencia superior ha efectuado ese primer cambio, lo habrá hecho con un propósito, y aquí viene lo único con lo que te deberías quedar. Si esa conciencia superior llevo a cabo ese cambio primero, quiere decir que lo hizo por algo, que sabía las consecuencias que tendría ese cambio, y que en definitiva ese cambio se formó con una razón. Puede que no sepamos que fin tiene ese cambio, pero sabemos que tiene un fin y que por tanto, TENEMOS UNA RAZÓN PARA EXISTIR, aunque seamos incapaces de conocerla hoy en día. Es un punto de vista esperanzador el saber que tenemos que estar hoy aquí, que los sufrimientos y momentos amargos de nuestra vida tienen un porque, y que en definitiva, somos imprescindibles e indispensables para alcanzar ese fin. 3) Por el contrario si eres ateo, y no crees en una conciencia superior, el punto de vista sobre este primer cambio es completamente opuesto. Si no existe esa presencia divina, entonces significa que el primer cambio fue llevado a cabo de forma azarosa, sin control alguno de las posibles consecuencias. Es decir, que todo lo que somos, todo lo que formaremos, no tiene razón de ser. No se encuentra un fin con las acciones que llevas a cabo todos los días, no existe un porque a tener que pasar por la vida, no existe necesidad de que existamos, ni como individuos ni como sociedad. Sin duda es una hipótesis tan valida como la anterior, aunque completamente desesperanzadora. Sin embargo, esta hipótesis no la he estudiado en profundidad, así que habrá que dar tiempo para que surjan nuevas preguntas y respuestas apoyadas en este planteamiento.
Esto no es un escrito para intentar atraer masas de gente hacía el “buen” camino (modificando tu ambiente), si no únicamente los pensamientos de un chaval de segundo de Psicología que no se para en las cosas que tiene delante, y que siempre se pregunta el por que de las cosas. Es decir, un chaval con mucho tiempo que perder
Mándaselo a cualquiera que creas que le puede interesar, y no te cortes en escribirme todas las ideas que se te pasen por la cabeza sobre Rayadura de Cabeza, a stesmicorreo@hotmail.com .Suena muy tópico, pero me interesaría saber la opinión que tienes (buena o mala) y si puedes aportar algo nuevo, mejor que mejor. 05 juli EL DÍA DE LA INDEPENDENCIAHoy es 4 de Julio. En millones de hogares estadounidenses se está festejando este día como si el 5 de Julio no fuera a llegar. Se proclama a los 4 vientos el orgullo de vivir en la mayor potencia de la Tierra en aspectos económicos, militares, políticos y un largo etcetera, olvidando que se trata de una fiesta creada por haber conseguido unos derechos de los que antes se carecía. Pero aún así, ¿ser estadounidense es algo para sentirse orgulloso?
Creo que en principio el sentirse orgulloso de tu país es algo ridículo. Te puedes sentir orgulloso de tus raices, de lo que has creado, de lo que crearon tus padres y sus padres. Sentirte orgulloso de tu país es como sentirse orgulloso de la casa de un desconocido. Tiene una historia detrás, pero no tengo una verdadera razón para sacar pecho por ella. Me puedo sentir orgulloso de mi historia y la de mis seres queridos, pero sacar a relucir ese sentimiento por algo tan abstracto como es un país, me hace dudar de la inteligencia de este planeta.
Pensar en el orgullo de ser yanqui o español o venezolano, solo es otra forma de pensar que lo nuestro es mejor que lo del vecino, y todavía no conozco un caso en que eso sea productivo. No se hacen fiestas como esta por la democracia, otro concepto, pero infinitamente más importante que el concepto de país. Y ¿por qué es esto? ¿no será una forma de hacer que miremos a los otros con desprecio para hacernos sentir mejor con nosotros mismos?
Puede que otro día analice el tema desde un punto de vista psicológico (mi carrera) o social o ya veremos qué, pero no será ahora, porque en el 5 de Julio que se ha convertido la noche, no hay nada que festejar.
Así que dejo una pregunta en el aire como siempre, ¿por qué uno debe sentirse orgulloso de su país? (si es que hay razones para estarlo)
Buenas noches librepensadores
Aquel que Pierde el Tiempo, alias gracias por tu historia mary_unika
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